El Tribunal Superior de Justicia de Madrid (TSJM) ha ordenado repetir un juicio en el que se discutían horas extraordinarias de un trabajador debido a que no se admitió una prueba clave: el registro de jornada. Esta prueba, según el trabajador, era fundamental para demostrar las horas extras trabajadas. La Sala de lo Social del TSJM consideró que la no admisión de la prueba causó indefensión al trabajador, lo que provocó un desequilibrio procesal y, como consecuencia, dictó que se repitiera el juicio, asegurando que se evaluaran todas las pruebas de manera justa.
Este fallo se basa en la obligación que tienen las empresas de registrar el tiempo trabajado de sus empleados, de acuerdo con el Real Decreto 8/2019, que modificó el artículo 34 del Estatuto de los Trabajadores.


